miércoles, 28 de mayo de 2014

TREINTA AÑOS ABRAZADOS A TU CRUZ


Treinta años llevas, padre,
abrazado a tu madero,
y nosotros treinta años,
siendo tus cirineos.

Treinta años de emociones,
penitentes y costaleros
y de frías madrugadas,
y viernes santos de duelo.

Treinta años de añoranza
por aquellos que en el cielo
hoy te miran y contemplan
lejos de tu sufrimiento.

Treinta años son muy pocos
para seguirte queriendo
y decir muy orgullosos

¡VIVA EL CRISTO NAZARENO!




Francisco Mendoza Bedmar